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Francisco Amorós y los inicios de la Educación Física moderna. Biografía de un funcionario al servicio de España y Francia

Reseña en Memoria y Civilización . Anuario de Historia (Universidad de Navarra), nº 9 (2006)

PRÓLOGO, p. 9; SIGLAS Y CONVENCIONALISMOS, p. 15; INTRODUCCIÓN, p. 17; AGRADECIMIENTOS, p. 29; CAPÍTULO 1. AL SERVICIO DE LA MONARQUÍA, p. 31. I. Nacimiento y familia, p. 31; 2. Introducción en los círculos cortesanos, p. 33; 3. El plan secreto de colonización de Marruecos (1802-1805), p. 38; 4. El Instituto Pestalozziano (1805-1808): renovación pedagógica, p. 59; 5. Motín de Aranjuez y Dos de mayo, p. 82; CAPÍTULO II. FUNCIONARIO DE JOSÉ BONAPARTE, p. 89; 1. En la Junta de Bayona, p. 89: 2. Causa y secuestro de bienes, p. 97; 3. El proyecto de división de España en departamentos, p. 102; 4. Misión en Santander, p. 107; 5. Comisario regio en Vascongadas, p. 117; 6. Poder civil josefino versus poder militar napoleónico, p. 124; 7. Conquista de las Andalucías (Amorós como ministro interino de Policía), p. 132; 8. En los territorios ocupados por el ejército de Portugal, p. 137; 9. La polémica creación del Tribunal criminal de Ávila, p. 140; 10. De retirada, p. 145. CAPÍTULO III. EL EXILIO, p. 149; l. De la penuria y de la solidaridad humanas (París, 1813), p. 149; 2. La implacable circular de la reacción fernandina (30 de mayo de 1814), p. 155; 3.Reproches a un rey infame: la Representación a Fernando VII (1814), p. 162; 4.Los Cien Días, p. 175; 5.Locura de amor y presunta conspiración contra los Borbones, p. 180: 6. De afrancesado a ciudadano francés, p. 185. CAPÍTULO IV. GIMNASIA Y EDUCACIÓN EN FRANCIA, p. 193; I. Ingreso en la Sociedad para la mejora de la enseñanza, p. 193; 2. Libros, lecturas y aficiones, p. 200; 3. Cánticos religiosos y morales (1818), o clave política de un éxito profesional, p. 212; 4. Un sueño hecho realidad: el Gimnasio normal civil y militar de París, p. 225; 5. El sistema gimnástico amorosiano, p. 236; 6. Entre el apogeo y el declive de una obra, p. 251: 7, Viaje a la España de María Cristina (1839), p. 270; 8. Actividad de un Gimnásofo setentón (Los últimos años de vida en París), p. 274; MEMORIA Y VÍAS DE DIFUSIÓN DE LA OBRA Y EL MÉTODO DE AMORÓS, p. 283; BALANCE DE UNA TRAYECTORIA E IMAGEN DE UNA VIDA. p. 307; FUENTES ARCHIVÍSTICAS, p. 315; BIBLIOGRAFÍA, p. 331; CRONOLOGÍA, p. 371; ÍNDICE ONOMÁSTICO, p. 385.

En los últimos años estamos asistiendo a un revival de la biografía histórica, género que, en lo que respecta a la época en la que se centra este libro, ha dado notables ejemplos, caso de las obras dedicadas a Manuel Godoy (Emilio La Parra, 2002), Alcalá Galiano (Raquel Sánchez García, 2003), o Martínez de la Rosa (Pedro Pérez de la Blanca, 2005), por poner sólo unos ejemplos. Francisco Amorós no goza de la popularidad de los citados. En España no pasa de ser un funcionario al servicio de Godoy y más tarde de José I, y su rastro ha cruzado apenas las fronteras de las monografías de investigación, sin asomarse desde luego a ningún manual de la historia política de aquellos convulsos años de la crisis del Antiguo Régimen. Y sin embargo el celoso funcionario confidente de Godoy, voluntarista como pocos entre los josefinos, pasará a la Historia, con mayúsculas, como el artífice de un método de educación gimnástica que le hará conocido a nivel internacional. Supongo que esto no será suficiente para que su nombre resulte hoy conocido, pero me consta que el autor de este trabajo recibió una felicitación personal del entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, por el trabajo que hoy reseñamos.

¿Es suficiente todo ello para dedicarle una tesis doctoral? El autor parece casi "obligado" a aclararlo en su introducción, quizá temiendo que, sin leer las páginas que siguen, el lector ocasional que se acerque a este libro lo devuelva a la estantería. Sin duda la biografía de Francisco Amorós (Valencia, 1770-París, 1848) es atrayente en sí misma. Iniciado en la carrera militar, conseguirá entrar en el círculo de los más íntimos colaboradores de Godoy. Impulsor del revolucionario método pedagógico de Pestalozzi en España, a través del Instituto Militar Pestalozziano de Madrid (1805-1808), el propio Carlos IV le confiaría la educación del infante Francisco de Paula. Coronel de infantería en 1808, tras la invasión francesa tomará decidido partido por la monarquía Josefina, mostrándose como uno de los más activos funcionarios de José I. Exiliado en París en 1813, publicó la representación más enérgica, firme y coherente de cuantas los afrancesados publicaron en el exilio. En 1816 "quemó sus naves", nacionalizándose francés y dos años más tarde abriría, gracias al apoyo de numerosas personalidades, el primero de sus establecimientos gimnásticos: el Gymnase normal militaire et civil de París. A partir de entonces se volcó en su proyecto pedagógico que, "más allá de atender meramente el aspecto físico de la gimnasia, la utiliza como un medio pedagógico para obtener la educación integral del ser humano", en palabras del autor. En 1830 publicaría su obra pedagógica más destacada, el Manuel d'éducation physique, gymnastique et morale, que le daría fama europea. Muchos extranjeros, y también españoles (el gobierno español decidió mandar a París una comisión del ejército para aprender el método amorosiano), visitaron sus gimnasios y en 1839 Amorós regresaría a España, suponemos que con orgullo, para recibir del gobierno el título de marqués de Sotelo. Creó una verdadera escuela de educadores físicos y sus métodos se divulgaron por todo el mundo.

La consistencia de una biografía se mide en buena medida por las fuentes utilizadas. En este sentido el trabajo de Fernández Sirvent es admirable. Basta echar un vistazo a la detallada (lo cual es de agradecer) relación de las mismas en las págs. 315 y ss. La consulta paciente de archivos españoles, franceses y británicos ha dado frutos tan interesantes como un manuscrito localizado en Barcelona en el que, desde 1815 hasta su muerte, Amorós anotó, a modo de Dicctionnaire, sus impresiones personales sobre multitud de personajes coetáneos, españoles o franceses, que fue conociendo, recogidas minuciosamente junto a recortes de periódicos... Se trata de un hallazgo sensacional que el autor utiliza con provecho a lo largo de todo el libro y que permite conocer la opinión personalísima de Amorós sobre Fernando VII ("rey infame, estúpido y cobarde"), José I y otros muchos personajes de mayor o menor talla. No menos interesante resulta el inventario completo de la biblioteca de Amorós, localizado por el autor en París, que, más allá de la información sobre sus libros (lo cual no es poco) es enriquecido con anotaciones personales sobre muchos de ellos. Todo ello, unido a la localización de numerosas cartas tanto en el Archivo General de Simancas como en la British Library, permite a Fernández Sirvent acceder hasta las intimidades más personales de Amorós, sus preferencias, sus lecturas...

El trabajo es consistente y ningún capítulo desmerece en este sentido Las fuentes, no obstante, son las que mandan y su localización ha permitido al autor trazar algunos epígrafes verdaderamente sólidos. Es el caso del dedicado a analizar las relaciones de Amorós con Ali Bey y la conspiración que, bajo el paraguas de Godoy, urdieron ambos para colonizar Marruecos entre 1803 y 1805 (págs. 38-59). La localización de las cartas cruzadas entre ellos en el Archivo Municipal de Barcelona hace que este capítulo destaque por su brillantez [1]. Lo mismo podemos decir del epígrafe dedicado a la actuación de Amorós como Comisario Regio josefino en Santander (págs. 107-117), que se beneficia tanto de la documentación localizada en el Archivo Municipal de Santander, como en las numerosas cartas a José I hoy en la British Library [2]). El capítulo dedicado al exilio es igualmente irreprochable. Aunque pisa terreno transitado antes por otros autores, lo hace con paso firme. Destacan en este sentido las páginas dedicadas al análisis de la Representación que Amorós dirigió a Fernando VII en 1814, beneficiadas sin duda por la localización por parte del autor, una vez más, de una fuente de indudable interés: un ejemplar de la obra con anotaciones manuscritas añadidas por el autor, que Fernández Sirvent utiliza con provecho. Deliciosas igualmente las páginas en las que se narra el affaire amoroso de Amorós con Asunción Badía, hija de Badia i Leblich. Resulta igualmente interesante el epígrafe dedicado al análisis de la biblioteca personal de Amorós, posible gracias a la localización de su catálogo. Se trata de la biblioteca de un "verdadero humanista", en palabras del autor, más de 4.000 volúmenes que esperan un análisis más detenido, según promete Fernández Sirvent en nota. Se echa de menos en estas páginas el uso de bibliografía específica sobre el análisis de bibliotecas, caso de los trabajos de Jesús Martínez Martín y sus discípulos.

En el último capítulo, "Gimnasia y educación en Francia", Fernández Sirvent aborda la faceta pedagógica que daría fama a Amorós. Es terreno virgen para quien escribe estas líneas, y mucho menos transitado por los historiadores, por lo que es en este epígrafe donde se encuentran las principales aportaciones novedosas del autor. Una vez más Fernández Sirvent muestra en él un dominio de la documentación, tanto manuscrita (la serie Fl 7 de los Archives Nationales de France le proporciona numerosas pistas) como impresa: ha localizado (fundamentalmente en la Bibliothèque Nationale de París) la totalidad de la obra impresa de Amorós, así como numerosos manuscritos. En sus páginas analiza el sistema gimnástico amorosiano con detalle, mostrando las claves de su éxito y los principales hitos de su puesta en funcionamiento. Aunque, fruto de su propia condición de militar, tuvo inicialmente un éxito entre la gimnasia militar (durante veinte años su método sería el único adoptado por el Ejército francés), su anhelo era hacer de la gimnasia un hábito social e introducirlo en el sistema educativo francés. Amorós fue además pionero en las aplicaciones pedagógicas, terapéuticas y rehabilitadoras de la gimnasia. A su muerte, gracias a la labor de sus discípulos, se convirtió en un estandarte de la educación física en Francia, como muestra Fernández Sirvent en el capítulo final que dedica al análisis de la "Memoria y las vías de difusión de la obra y el método de Amorós". El trabajo se cierra con una exhaustiva relación de las fuentes utilizadas, la bibliografía completa de Amorós y un índice onomástico cuya utilidad se ve levemente empañada por algunas omisiones y pequeños errores.

Una biografía redonda para un personaje que, famas aparte, merecía un trabajo como el que le dedica este joven investigador. Aún son muchos los personajes que como Félix José Reinoso, Alejandro Aguado, o el propio Alberto Lista (el trabajo de Juretschke, de 1951, ha quedado ya algo desfasado), por citar sólo a tres ilustres josefinos, esperan una biografía en condiciones. Amorós ya tiene la suya.

Rafael Fernández Sirvent (Alicante, 1976) es doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Alicante, donde actualmente trabaja como profesor e investigador. Aparte de la reciente publicación de un estudio biográfico sobre el funcionario Francisco Amorós, ha participado en múltiples congresos relativos al liberalismo, las relaciones internacionales, la historia de la educación y los exilios políticos. Es autor de varios artículos sobre historia política e historia de la educación en revistas como "Ayer", "Trienio", "El Argonauta Español", "Revista Internacional de Ciencias del Deporte" y "Pasado y Memoria". Colabora en un proyecto sobre "Imágenes y memorias del poder. Reyes y regentes en España en el siglo XIX", dirigido por Emilio La Parra, con un estudio sobre Alfonso XII.

Juan López Tabar.
Dr. en Historia.

 

[1] Fernández Sirvent ya hizo una avance del mismo en su artículo "África en la política exterior de Carlos IV. Nuevos datos sobre el asunto de Marruecos (1803-1808)", Ayer, 50, 2003, págs. 315 y ss.

[2] El autor ha dado recientemente un nuevo fruto de ello en sus "Notas sobre propaganda probonapartista: proclamas y Gazeta de Santander (1809), en la revista electrónica El Argonauta Español, 3, 2005 (http://argonauta.imageson.org/document69.html).


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